Si bien es cierto cuando iba al Internet, el chico que atendía me calentaba, no era porque me daba curiosidad, solo que ya tenía una experiencia, algo que muchas personas no creerían (lo que me importa poco también), pero que a fin de cuentas creo que no fuimos los únicos al iniciarnos tan niños, y es que cuando me preguntan ¿y tu infancia que tal?, me pongo a pensar tanto en que partes contar. Pues mi infancia fue como el de muchos niños (o la mayoría creo), juegos, cuentos, tonterías, peleas, y más(y porque dices que es diferente?). Lo que diferencia mi infancia es que los juegos como el papá y la mamá, o la caperucita y el lobo, eran muy tomados a pecho, corrían mis cuatro años (los recuerdo tan bien) cuando venía mi vecino y nos poníamos a jugar a la pelota y no sé que tantas cosas, luego se acercaba mi vecinita, y creo que yo nací con la mente sucia o es que en mi otra vida me morí tirando, que la veía un poco con morbo. y fue cuando manché su pureza, su inocencia y la felicidad de niña, nos volvimos adultos tan pequeños, quizá es muy pronto para concluir eso.
Era una tarde cuando estábamos los tres, jugando en la parte trasera de la casa de mis papás (donde vivo hasta ahora) y recuerdo que comenté "hay que jugar al papá y a la mamá", y nos dimos los roles. Que pena ese día me toco ser el hijo, supongo que me veía más niño a pesar que mi vecino es menor que yo, pero la pasé aburrido porque no veía acción, ella le pedía plata y él le decía que no tenía, entonces ella se ponía a llorar, supongo que eso hacía su mamá, joder y joder a su papá y el otro huevas le daba la plata, claro por las puras no tenía un buen empleo en la mejor industria de la ciudad. Al día siguiente nos pusimos a jugar a la ronda, que por cierto se veía ridículo porque solo dos hacíamos la ronda y el otro hacía del lobo, y corríamos como locos por ese "gran patio", cansado de correr (porque no puedo negar que desde pequeño fui perezoso), propuse de nuevo jugar al papá y a la mamá, esta vez yo sería el papá y ¿él la mamá?, sí yo ya no quiero ser la mamá porqué el no me da plata- dijo un poco molesta- y si no me da lo que yo quiero no quiero ser la mamá. Pero como va a ser el la mamá, yo si te voy a dar lo que me pidas.(desde pequeño fui manipulador) y así se convenció, cogí piedritas planas chicas, un poco redondas que me puse a buscar en el morro de ripio que había ahí, y cuando me pedía plata le daba una piedrita y le decía que me traiga el vuelto, una vez que estaba en el juego llegaba la hora de querer hacer hijos, yo quería mis hijos (curioso, ahora no lo deseo ni a mis enemigos) pero ella no aflojaba, no se me ocurría nada para tocarla (que era lo único que pensaba). No ya no quiero jugar al papá y a la mamá, mejor juguemos a la tele, tu seras la señora bonita y yo tu marido, y el nos toma fotos, no se me ocurrió otra cosa y fue cuando toque su cuerpo y la sentí muy cerca. Y pude sentir el calor de su piel, y oler el dulce aroma a fresita, de su cabello.
Siempre había visto su cuerpo, pero no lo había tocado o sentido tan cerca. Lo único que le diferenciaba de mi vecino era el cabello largo y su vagina, eso lo notaba cuando nos escapábamos y nos íbamos a la chacra a pasear, y nos metíamos a la aséquia, y nos bañábamos, ya cuando llegaba a casa mi papá me esperaba con el sermón de las 100 palabras.
El día que sentí su cuerpo recuerdo que no pude dormir y es que siempre me levantaba temprano para despertar a los demás, un poco de venganza había en eso, porque me hacían dormir temprano, al día siguiente quise sentir lo mismo pero más a fondo. Ese día me fui a su casa porque mi papá tuvo que salir, y me encargó con sus papas (ahora que recuerdo entre ellos nunca se hablaban solo hacían encargo de hijos), el asunto fue que su papá salia a trabajar, y nos quedamos su mamá ella y yo, nuestros hermanos mayores estaban en el colegio, y vimos al vecino, le dije que no le llame porque estaba molesto con él, no se lo dije así obvio, le dije, ayer me dio una patada, porque me comí su galleta, que no lo quería comer -encima me hacía la victima- lo bueno fue que me hizo caso, y fue cuando nos pusimos a jugar en su cuarto, odiaba su cuarto porque tenía más juguetes que yo. Pensé que sería igual que mi cuarto, la cama de papá y mamá su cuna y su ropero, pero no, ella si tenia un cuarto para ella solita -eso me daba más cólera aún- nos pusimos a jugar al papá y a la mamá y teníamos muchos hijos, y llegaba la noche -en el juego claro- y teníamos que dormir, fue cuando comencé a tocar su cuerpo, cubiertos con la colcha, empecé a besar su hombro, luego su cara, yo estaba caliente -ella no lo sé, y no me importaba, supongo que ahí entraba mi yo egoísta- comenzaba a tocar todo su cuerpo, ella inmóvil, le empecé a besar su boca -me acuerdo y me da asco, comparo y compruebo que debía haber practicado el beso- ella respondió al beso -después de todo le habrá gustado- fue cuando estaba más caliente y entró su mamá al cuarto preguntando ¿que hacen?, yo no sabía que hacer, me hice el dormido y ella le dijo "estábamos jugando pero ya me dio sueño" -para que luego no digan que los niños no mienten- la mamá dijo ha entonces duerman, me quitó los zapatos a ella también y le dijo que se iva al mercado, duérmanse que ya vengo voy al mercado -oí que cerró la puerta y seguíamos lo que habíamos empezado- le quite el vestido y yo me quedé en truza, nos comenzamos a tocar, a besar, pero yo no sabía como se hacían los hijos, y ella mucho menos. nos volvimos a vestir y seguíamos jugando.
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| juego de niños |
No fue tal vez la primera vez como debe ser, pero más o menos ya sabía como comenzar, lo bueno de tener una familia sin tabúes, es que te aclaran las cosas. Así que tengan cuidado con las preguntas de los niños, que puede ser que no sean simples curiosidades, sino más bien que quieran aprender como hacer bien las cosas, no me quejo de mi madre ya que me aclaró muy bien como se hacen, pero eso ya lo dejo para la otra. Cuídense.


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